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Renacionalización

Septiembre 20, 2008 · Dejar un comentario

El cobre es nuestra principal riqueza natural. Su exportación representa un 60% del total exportado. Chile tiene un 0,5% del territorio mundial y el 40% de las reservas mundiales de cobre. Para entender la importancia internacional que ello significa, la OPEP produce el 37% de la exportación nacional de petróleo y Arabia Saudita el 11%. La OPEP son 11 países. Chile, como un solo país controla el 36% de la producción de cobre. Las exportaciones de petróleo de Venezuela alcanzan 51 mil millones de dólares. Las exportaciones chilenas de cobre constituyen el 71% de las exportaciones del petróleo de Venezuela, con datos del 2006. El petróleo en México es muy importante. Fue nacionalizado en fecha bastante anterior a la nacionalización del cobre y las exportaciones de PEMEX son menores que las exportaciones chilenas.

Ustedes saben que la nacionalización del cobre se hizo con una Reforma Constitucional, y no sólo por una ley. Allende plantea al Congreso que esa situación es tan importante para Chile, al punto que va a significar una segunda independencia, que tiene que quedar establecido en la Constitución.

La decisión soberana de nacionalizar el cobre por vía de la Constitución, se apoya en resoluciones de Naciones Unidas, que establecen que los recursos naturales deben estar bajo formas soberanas y servir en beneficio de los pueblos y de los estados donde están esos recursos; y que la vulneración de eso puede crear dificultades internacionales.

La nacionalización del cobre ha sido lo más importante desde el punto de vista económico, social y político del siglo XX, y sin embargo por una simple normativa, que la dictadura denominó concesión plena, eso se revirtió. José Piñera definió la concesión plena aún con mejores características que la propiedad privada. Es realmente increíble. El propio Piñera dice “me concentré un mes a estudiar las legislaciones de la historia y en la situación contemporánea y he descubierto la forma de disolver el nudo gordiano”. Así entrega en propiedad privada los yacimientos, a pesar de que la Constitución dice que el Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo e imprescriptible de todas las minas.

Radomiro Tomic dijo que la concesión plena fue tramitada y aprobada en secreto, bajo el supuesto absoluto e irremediablemente erróneo de que el progreso científico y tecnológico llevaría al cobre a un metal sin valor, por lo que Chile debe apresurarse a extraer y exportar la mayor cantidad posible en el menor tiempo, para lo cual es indispensable ofrecer las garantías y privilegios que sean necesarios al gran capital internacional. Esa es la toda justificación detrás de la propuesta de José Piñera.

No existe legislación minera en el mundo como la concesión plena, en la cual se privilegie y garantice, y se mejore, los derechos al titular del dominio privado, sin plazo de término, irrevocable, inmodificable y en caso de expropiación, con pago del valor comercial del yacimiento, no sólo de las inversiones, sino también el pago de los flujos futuros. O sea, Chile tendría que pagar los yacimientos de cobre, incluyendo los subproductos, hasta el momento en que se agoten. Además, dice Radomiro Tomic, la concesión plena faculta al concesionario para hacer lo que quiera, con los socios que quiera y cuando quiera, con los derechos que ella le asegura sobre el mineral, que retira gratuitamente. Puede venderla, arrendarla cederla, aportarla, hipotecarla o transmitirla en herencia.

Se ha llegado a estos extremos por estimar que el cobre será un metal obsoleto.

En esa época estaba muy presente la historia del salitre. El cobre tiene una situación totalmente diferente. Casi todos los energéticos se convierten en energía eléctrica. La energía eléctrica tiene que ser distribuida necesariamente por cobre como uno de los conductores principales. Tomic señaló que quien controla el cobre, controla Chile, y dijo también que Codelco quedará arrinconado. Cómo negar que quién controla el cobre controla Chile. Controla todo el proceso minero industrial, y eso es lo que ha pasado realmente. El programa de la Concertación decía autonomía y soberanía nacional en el cobre, y daba una serie de elementos en relación a la producción, al precio, al valor agregado, a la defensa de Codelco, al desarrollo de la ciencia en Chile. Pero en la realidad pasó lo contrario.

Durante la dictadura se crearon las condiciones jurídicas para el ingreso del capital extranjero; pero el riesgo de hacer esa inversión era muy grande. Incluso asesores chilenos de las empresas extranjeras recomendaron que no se hicieran en ese momento. Es en el período de la Concertación cuando se hace cerca del 85% de las inversiones extranjeras en la minería. El programa de la Concertación decía que había que aumentar la producción en forma regulada, en función de las condiciones de mercado. Pero, en lugar de eso, se pasó de niveles de millón y medio de toneladas anuales, a cinco millones. Chile se demoró 90 años para producir un millón y medio de toneladas en el siglo pasado, y después, sólo en seis años, se incrementó la producción en una cantidad similar a la que se había incrementado en 90 años. Ese es el período en que se genera la sobreproducción mundial de cobre desde Chile, con una baja profunda y prolongada del precio.

En 1997 las empresas extranjeras controlaban el 4,5% y Codelco controlaba el 100% de la gran minería, que es la que cuenta. En 2006, las empresas extranjeras controlan el 70%; ahora ya es el 71,5%. Esta es una situación increíble.

Chile ha aumentado su participación en el mercado mundial. En los documentos del gobierno, del ministerio y de Codelco se señala esto como un gran éxito. Sube de 13% en 1980, a 35% en el mercado mundial. Pero Codelco, que había aumentado su participación a 13,3% en 1990, empieza a disminuir hasta 11% en 2006, y las extranjeras que operan en Chile aumentan su participación de 2,1% en 1980, a un 24,2% en 2006. Es decir el incremento que se presenta de Chile es de las empresas extranjeras, que incluye todo el incremento, más lo que disminuye Codelco.

En Chile existió como historia aplicada, con diferentes énfasis por los diferentes gobiernos, que en Chile debería refinarse todo el cobre y empezar la manufactura. Sin embargo, la producción de concentrados de cobre de las empresas extranjeras pasa del 27,4% en 1990, al 54% en 2006. Por tanto, estas empresas no tienen fundición ni refinería. El concentrado de cobre, que tiene sólo 30% de mineral y el resto es tierra, es la forma fundamental de producción de estas empresas. Entonces, cuando se hace un balance comparativo con Codelco, su costo tiene que ser mayor porque tiene fundiciones y refinerías. Eso ha modificado fundamentalmente la situación chilena. De las exportaciones totales de concentrado de cobre, las empresas extranjeras exportan el 88% y el 12% lo exporta Codelco.

En Chile hubo un aumento de la producción mayor al aumento de la demanda mundial, y eso bajó profundamente los precios del año 1996 a 2003, con un promedio en torno a 60 centavos. En esa época hicimos una serie de trabajos donde planteábamos la necesidad de que Chile ajustara la producción a las condiciones del mercado mundial, o sea no producir más que la demanda mundial. Después de mucha discusión, eso se aceptó. Las empresas extranjeras y Codelco acordaron disminuir la producción, y la estatal formó un stock regulador.

Los precios de inmediato empezaron a subir, adicionalmente con un incremento de la demanda de China. Las más beneficiadas fueron las empresas extranjeras y esto no es novedoso. Se lo hemos dicho incluso a la Presidenta de la República.

Nosotros estimamos que en 2006 las empresas extranjeras obtuvieron utilidades de 20 mil millones de dólares, con datos del Banco Central. Para entender esto hay que hacer una relación entre las ventas globales y los costos. Ellos informan un poco menos de 19 mil millones de dólares de utilidades, considerando depreciación e intereses. O sea, las utilidades de un año son mayores a las inversiones extranjeras brutas en la minería chilena de 1974 a 2005, que suman 19 mil millones. O sea un año de utilidades amortizó inversiones de 32 años. Son las inversiones que han permitido la desnacionalización del cobre. En un año se financian, o cubren, todas las inversiones. Las empresas realizan inversiones y empieza el proceso de depreciación, en el caso del cobre en forma acelerada. Es un retiro de capital por desgaste. Si hacemos la operación, la inversión extranjera neta, todo con datos oficiales 1974-2005, es la mitad de la inversión bruta, es decir, cerca de 10 mil millones de dólares. Por lo tanto, las ganancias del grupo extranjero en el cobre son el doble de las inversiones netas.

Además, si hacemos un análisis adicional, gran parte de las inversiones ha sido con reinversión de utilidades del año anterior. Los 20 mil millones de dólares en ganancias el 2006 equivalen al 17 % del PIB; al 75 % del Presupuesto del Estado y son más de 2 veces los presupuestos conjuntos globales de los ministerios de salud y educación, y mayores a la suma del PIB de Bolivia y de Paraguay.

Estas ganancias se deben a que se apropian de la renta minera, que es el valor del recurso más las ganancias normales, y también a que se apropian de una parte de la masa salarial, porque esas empresas ocupan mucho trabajo de empresas contratistas y subcontratistas. O sea, ahí hay parte de salarios chilenos que ha pasado a las ganancias. Pero lo fundamental está en la renta minera, que tiene que ver con el precio. Los errores fundamentales son, primero, que el cobre iba a ser obsoleto. Es un error tremendo que marca toda la historia reciente.

Segundo, a pesar de que Chile tiene una participación del 36%, mayor o similar a la de la OPEP en los mercados correspondientes, es tomador y no formador de precios, debido a que el neoliberalismo entiende que los mercados funcionan libremente. El tercer error es estimar el precio futuro deliberadamente bajo en los presupuestos nacionales. Estaba fijado en 90 centavos de dólar. Ahora que está a 3,50 dólares, es posible que lo suban de 125 a 140. Nuestros trabajos demuestran que hay un cambio de los términos de intercambio desde una situación desfavorable a una situación favorable, en el caso de energéticos y metales. No es una cosa de ahora y va a ser un cambio histórico, o sea, va a haber muy buenos precios.

Nosotros planteamos renacionalizar el cobre y un control democrático y transparente de Codelco. La renacionalización tiene que ser impulsada por un proceso creciente de captar la renta, y posiblemente captar también la propiedad de algunas empresas y yacimientos. En realidad, la desnacionalización del cobre ha sido posible con la complicidad de los dirigentes políticos y de la mayoría de los centros de estudio de universidades tradicionales. Algunos dirigentes dicen que no quieren ser parte de esa estrategia cómplice. Por nuestra parte, denunciamos esto como el robo del siglo XX y del siglo XXI. Codelco debería ser transparente y eficiente y Chile tiene que ir a la renacionalizacion del cobre.

Por Orlando Caputo

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La Desnacionalización del Cobre

Febrero 23, 2008 · 2 comentarios

José Pablo Arellano descubrió una nueva táctica para seguir privatizando Codelco por etapas: los contratos de exploración con empresas transnacionales.

El Presidente Ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano, podrá tener muchos defectos, como efectivamente es el caso, pero nadie le puede enrostrar que no sea un hombre llevado a sus ideas, determinado y tenaz.

El sabe, y así lo ha reconocido, que no tiene estructura jurídica ni menos consenso político para privatizar Codelco.

Por eso, está empeñado en lograr el objetivo por vías sibilinas y oblicuas.

Su principal caballo de batalla es la “modernización” del gobierno corporativo, lo que en buenas cuentas significa estructurar un directorio a imagen y semejanza de la empresa privada, dotado de autonomía para resolver, por ejemplo, la capitalización de “la estatal” y la colocación de un porcentaje accionario en el mercado de capitales.

Pero eso depende del Congreso, y aparentemente la iniciativa no marcha con la velocidad que quisiera nuestro buen privatizador.

Pero ello tampoco lo arredra.

Mediante el gambito de la asociación con capitales transnacionales para faenas de exploración, en la práctica está cumpliendo con su objetivo de ir despostando Codelco y privatizándolo por etapas.

Asociación con Río Tinto

A modo de ejemplo, el pasado jueves 24 de enero, Río Tinto, consorcio anglo australiano competidor de Codelco a través de su asociación con BHP Billiton para explotar La Escondida, informó que firmó con convenio con SCM Los Andes, una filial 100% controlada por Codelco, para la exploración de cobre en Chile. Según el comunicado, SCM Los Andesncontribuirá con derechos de mineral en Chile para el emprendimiento, pero que este será gestionado por Rio Tinto.

“Este histórico acuerdo combina la fortaleza de dos productores de cobre con una gran experiencia. Juntos esperamos descifrar el valor de un cinturón cuprífero con altas perspectivas en el mayor productor de cobre del mundo”, dijo en el comunicado Bret Clayton, director de la división cuprífera de Rio.

El emprendimiento conjunto realizará labores de exploración en el prospecto Exploradora, en el norte de Chile, en el que Rio Tinto podría optar por una participación de un 55% si invierte US$20 millones, con la posibilidad de elevarla a un 60%.

Asociación con Fortune Valley

Pocos días, Codelco había anunciado un contrato de exploración con la transnacional canadiense Fortune Valley Resources Inc. en la propiedad minera El Anillo, ubicada en la II Región de Chile, perteneciente a Codelco. Fortune Valley tiene una opción de gastar US$ 3.000.000 en trabajos de exploración, en un periodo de 4 años, y de completar un estudio de factibilidad en un periodo posterior de 2 años, a cambio de obtener un 65% de participación en la propiedad societaria.

José Pablo Arellano, presidente Ejecutivo de Codelco, señaló, en el comunicado de rigor que “esta alianza es una valiosa oportunidad para asociarse con una empresa que tiene especialistas en exploración y desarrollo de proyectos de oro, lo que nos permite aprovechar nuestros activos mineros, agregando así valor a la compañía y a sus accionistas, que son todos los chilenos”.

Para el Presidente y Director Ejecutivo de Fortune Valley Resources, Michael Gingles, “esta es una asociación importante, que une a una compañía de exploración altamente motivada, enfocada al éxito en oro, con el productor de cobre más grande del mundo, enfocada a crear valor desde su cartera de activos secundarios. Nuestro objetivo es el descubrimiento de otro depósito importante de oro en la altamente prometedora línea de El Peñón”.

La propiedad minera El Anillo se ubica dentro del cinturón Paleocénico de Chile, que es el principal foco de la exploración de oro y de otros minerales en el país. El total del área de la propiedad es de 24.000 hectáreas y colinda con la mina de Yamana Gold El Peñón, al norte y al este. Fortune Valley ha adquirido recientemente derechos de concesión preferenciales de 7.200 hectáreas adyacentes al proyecto El Anillo y estas nuevas concesiones serán agregadas al contrato de opción para crear una posición de terreno de 31 mil hectáreas. Fortune Valley es una compañía de exploración minera listada en el TSX Venture Exchange en Canadá, pero que está fuertemente vinculada a intereses chilenos. La compañía está dedicada a la adquisición, exploración y desarrollo de proyectos de oro y plata en Chile, incluyendo Zaldívar, La Coipa, y Cerro Casale. La compañía tiene 54 mil hectáreas de exploración concesionadas en Chile.

Luego de la finalización de los requerimientos para que Fortune Valley adquiera el 65% de propiedad en el proyecto, Codelco y Fortune Valley establecerán una compañía en conjunto. El contrato incluye una opción para Codelco de colocar hasta el 20%, del 35% de su propiedad, en bolsa, siempre y cuando Fortune Valley retenga el derecho de mantener participación en la propiedad.
En la eventualidad de que Fortune Valley descubra un depósito de cobre en la propiedad minera El Anillo, Codelco tendrá derecho a incrementar su participación de propiedad en hasta un 35% (70% en total), reembolsando a Fortune Valley Resources por sus gastos. Este derecho no se aplica frente al descubrimiento de un yacimiento de oro.

Suma y sigue

Según el comunicado de “la estatal”, el contrato provee a Codelco de “una estructura comercial para crear valor desde un activo sin actividad minera” mientras que “Codelco no estará obligado a hacer ningún aporte financiero durante las fases de exploración y desarrollo”.

Se trata de falacias impresentables que lo único que hacen es encubrir la entrega, a título gratuito, de concesiones mineras de Codelco a empresas transnacionales, en lo que constituye una política contraria al interés nacional, verdaderamente suicida.

Una cosa es que Codelco mantenga “activos sin actividad” minera, pero otra cosa muy distinta es que se los entregue a sus competidores. La falta de capitales de explotación es simplemente un pretexto, porque el día de mañana, en otro contexto político, se puede desarrollar una política minera distinta a la suicida política actual, pero esos recursos mineros estarían disponibles para el beneficio de todos los chilenos. Política suicida que hoy tiene al capital transnacional controlando más del 75% de la producción de cobre desde Chile; la entrega del control mayoritario de un mineral de reposición de Codelco, como El Abra; la privatización de las centrales hidroeléctricas de Coya y Pangal y la central termoeléctrica de Tocopilla, y la privatización total de la División Talleres, sólo por mencionar los poruñazos más emblemáticos.

En el próximo mes de abril esta política antinacional tendrá una nueva prueba, cuando Codelco deba ratificar el convenio de asociación con la empresa china Minmetals, para la explotación conjunta del Mineral Gabriela Mistral, ex Gaby.

Voz de los trabajadores

Tal vez uno de los aspectos más sorprendentes de este masivo atentado contra el interés nacional es la complicidad de la elite política y empresarial, la indiferencia de la opinión pública y la pasividad de los trabajadores de Codelco, a pesar de que en el último Congreso de la Federación de Trabajadores del Cobre se adoptó el acuerdo de rechazar cualquier nuevo intento de privatización. En rigor, hay un sector de la dirigencia sindical, particularmente en la División El Teniente, que está dispuesto a encabezar la lucha.

Uno de ellos es Juan Meneses, vicepresidente del sindicato industrial Nº 8, Sewell y Mina, quién, consultado por este tema, declaró:

“Primero, es necesario aclarar que en la alianza estratégica entre la Federación del cobre y Codelco, está el acuerdo de no privatizar ni transnacionalizar las exploraciones. Pero en este acuerdo con la transnacional canadiense Fortune Valley, Codelco ya está entregando a priori el 65% de lo que allí se explote. El contrato habla de exploración de un mineral de oro, pero también está entregando el 65% de cobre. De una vez por todas, vamos a tener que hacer algo grande para llamar la atención y defender el cobre. Desde todos los ángulos, el cobre se lo están farreando y entregando al capital transnacional.

Los proyectos fracasados de Codelco, en los que se ha perdido muchísimo dinero, han sido diseñados por ejecutivos que fueron a sacar sus doctorados en el extranjero, donde confundieron su nacionalidad. Ellos creen que porque fueron a sacar un magíster a los Estados Unidos, el cobre y los recursos naturales de los chilenos tienen que pasar a poder de los gringos. Así lo hicieron Marcos Lima y Juan Villarzú, y así lo está haciendo hoy José Pablo Arellano, un fanático privatizador que no halla cómo entregar el cobre que nos queda a las transnacionales, en perjuicio de su propio país y de la gente que necesita de los recursos que son nuestros. Hace poco tiempo, decíamos que el 60% del cobre estaba en manos extranjeras; ahora vamos por el 75%. Entregar la exploración es delicado y es grave, primero porque es estratégica; segundo, una de las maneras de recuperar el cobre para Chile, es no entregar la exploración de los minerales, y mantenerlos en poder del Estado. Si no todavía no somos capaces de recuperar los minerales que ya se están explotando, al menos no sigamos entregándolos. Debemos trabajar para que llegue pronto el día en que los recuperemos”.

Acuerdo de la FTC

El secretario del mismo sindicato, Manuel Llantén, agregó:

“Para información de la opinión pública, en su último Congreso, realizado el año pasado, la Federación de Trabajadores del Cobre tomó el acuerdo unánime de oponerse a la privatización del cobre. El ex presidente ejecutivo, señor Juan Villarzú, anda llamando desembozadamente a privatizar un porcentaje de Codelco. Esta administración, el gobierno y el Parlamento tienen que tener claro que los trabajadores vamos a ratificar estos acuerdos, y en abril nos vamos a oponer a la entrega de un porcentaje del mineral Gabriela Mistral.

Vamos difundir estos acuerdos en todos los sindicatos. Esto lo sabe el presidente de la Federación del Cobre, señor Raimundo Espinoza. El está en el directorio de Codelco en representación de los trabajadores. Debería oponerse tajantemente a estas maniobras privatizadoras, porque los trabajadores le dimos un mandato de que no se entrega Gabriela Mistral y no se privatiza nada de Codelco.

A su turno, Alfonso Meneses, dirigente del sindicato de la fundición Caletones, abordó este delicado problema en los siguientes términos:

“La verdad, es difícil calificar esta irresponsabilidad, este antipatriotismo de las autoridades de Codelco, del Estado y de la clase política. Cuando están en campaña, los parlamentarios hablan de defender el cobre. Pero a la hora de tomar las decisiones, parece que los cañonazos de dólares de las trasnacionales son irresistibles, porque siempre son beneficiadas por iniciativas que van intensificando la privatización. Pero también hay una irresponsabilidad del pueblo chileno, de los trabajadores, de nosotros mismos, que estamos advirtiendo a diario estas amenazas, que después se concretan en el parlamento. No hemos tenido la capacidad de involucrar a los chilenos en estos temas. Estamos hablando del cobre, estamos hablando del desarrollo del país, de la educación, de la salud, de los caminos, del agua potable. El cobre genera recursos para todas estas cosas. Sin embargo, cuando leemos en la prensa que siguen privatizando el cobre por porciones, como que no nos interesa. En cambio, sí que ponemos atención al faranduleo. Los chilenos tienen que despertar, y nosotros debemos ver cómo nos organizamos para defender lo que Salvador Allende llamaba el sueldo de Chile. Quisiéramos ver a dirigentes de todas las tiendas políticas, porque este es un tema de todos, no de un sector, de todos los sindicatos, de todas las organizaciones sociales, formando comités de defensa del cobre. Nosotros, como dirigentes sindicales del cobre, hemos visto como se elevan los costos de producción por culpa de las privatizaciones. Codelco ha entregado Talleres, ha entregado las centrales hidroeléctricas de Coya y Pangal, y la central termoeléctrica de Tocopilla.

Ahora, se anda diciendo que se va a maquilar la fundición, donde se cobre más barato. Felizmente, la fundición de Caletones tiene una ubicación geográfica privilegiada, que permite fundir más barato, por ahora. Pero también está en capeta de estos administrativos externalizar la fundición. Cuando no nos involucramos en estos temas, después nos lamentamos”.

Por Francisco Herreros

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