“Expertos”
LIBERTY VALANCE
No existen. Es una ficción que nace en la imaginación de los consumidores e inversionistas, debido a las ansias de seguridad y confianza en algo o alguien.
Así como la tribu le daba poder al médico brujo o al chamán, así también las sociedades modernas se lo otorgan a los expertos, que escriben libros, dan entrevistas y dictan seminarios sobre mercado, economía y futuro.
No le hacen mal a nadie y hasta son entretenidos cuando cuentan anécdotas, pero no se les debe tomar en serio y menos hacerles caso.
“No es que las tasas de los créditos estén subiendo, no, no, no, lo que ocurre es otra cosa, es que durante años estuvieron muy bajas”.
Habiendo tantos perros en el mundo, ¿porqué será que siempre nos eligen a nosotros?
“Mientras la crisis no sea sistemática, estamos bien”.
Napoleón dijo en Waterloo: “Mientras el ataque no sea sistemático, estamos bien”.
Según el calendario maya el mundo se termina el 23 de diciembre del 2012, aunque a lo mejor acaba un ciclo cósmico y empieza otro, y no se trata del final definitivo. Pero si se tratara, coincide con la esperanza y advertencia que encierra la frase –”mientras no sea”- y en menos de cuatro años la comprobación: la crisis era más sistémica que no sé qué.
Lo sistémico, entonces, sería como una falla multiorgánica en una persona.
A los mayas, finalmente, hay que hacerles caso en su mérito. Su cultura e influencia se extendió entre el siglo III y el XV, que son mucho más años que Chile, que además ya no fue civilización.
“Especialistas”
Una derivación de los “expertos”, con la salvedad que su (des) conocimiento es más acotado y por eso deberían saber más de un tema en particular. Generalmente es lo contrario.
“Estamos en un sistema financiero sano”
La persona muy enferma, como todo el mundo sabe, es la última en enterarse de lo mal que está y cuando lo hace, ay, ya es demasiado tarde.
“Los AFP deberían repatriar su inversiones y privilegiar los fondos locales”
Estuvieron años queriendo invertir más en el extranjero, hasta que lo consiguieron, por un buen propósito: que los fondos de los chilenos rentaran mejor. Ahora, después de meses de rentabilidad negativa y antes que caiga la crisis en serio, vuelven al país que los vio nacer.
Es la parábola del Hijo Pródigo jubilado.
“Una solución para la crisis es recapitalizar la deuda con recursos del contribuyente”
No tiene préstamos, no le debe nada a nadie, es su pura pega, paga impuestos y el único que puede ponerse es usted. Por trabajador le pasó. Hasta tiene cara de contribuyente. ¿Sabe quién le mandó saludos?
“¿Usted sabe lo que son los swaps, los subprime, el fund raising y la tasa libor?”
Si no lo sabe, no importa, porque los de Wall Street lo sabían y así les fue.
“En una pieza o en la bodega, ponga cien bolsas iguales y cada una con un kilo de algo: arroz, garbanzos, tallarines, lentejas, arvejas, etcétera. Hay que diversificar el ahorro. Es el secreto”.
Ocupe bolsas de colores distintos o bien escriba el nombre del contenido con letras destacadas, para que cuando venga la crisis, no se vuelva loco buscando el azúcar o la sal”.