Masacres en la Historia de la Humanidad


Prehistoria

Hace 24.000 años, los Homo Sapiens causaron probablemente la extinción de los Homo neanderthalensis al compartir las mismas regiones cuando las condiciones climáticas eran benignas. Los Neandertales, que llevaban unos 190.000 años evolucionando en el continente europeo, se extinguieron en tan sólo 10.000 años por el asedio del hombre moderno, que propició la endogamia de su reducida población, y con ello su agotamiento genético.


En el siglo VIII, el líder chino An-Lushan instigó una rebelión cuya represión provocó 35 millones de muertos…
Imperio Romano

En el año 52 a.C. concluyó la Guerra de las Galias, en la que Julio César conquistó 800 ciudades, subyugó 300 tribus celtas y germanas y un millón de personas fueron vendidas como esclavos y otros 3 millones muertas en el campo de batalla y en múltiples incursiones. El Imperio Romano, durante siete siglos, exterminó y esclavizó a millones de personas. Miles de estos esclavos fueron obligados a luchar a muerte en los juegos públicos, convirtiéndose así en gladiadores.

La Revuelta de An-Lushan

Entre 755 y 763 el líder militar An-Lushan, étnicamente de origen centroasiático, que vivió durante la dinastía Tang en China, instigó una rebelión contra el poder imperial. Como consecuencia de la represión murieron 35 millones de personas. El propio An Lushan fue asesinado por su propio hijo cuando contaba con 54 años.

Las Cruzadas

Entre 1096 y 1444, la Europa católica lanzó múltiples expediciones armadas denominadas cruzadas con la excusa de recuperar Tierra Santa pero motivadas por los intereses expansionistas de la nobleza feudal, el control del comercio con Asia y el afán hegemónico del papado sobre las monarquías y las iglesias de Oriente. En ellas se marchó contra los musulmanes, pero también contra los cristianos orientales, rusos y bizantinos, contra el movimiento de los cátaros en el sur de Francia y contra los judíos. Se calcula que las diversas matanzas y guerras llevadas a cabo por los cruzados produjeron 5 millones de muertes a lo largo de tres siglos y medio.

Las Masacres de los Mongoles

Durante el siglo XIII, las distintas y múltiples invasiones llevadas a cabo por los mongoles al mando de Gengis Khan y Hulagu en el Asia Central produjeron la cifra de al menos 30 millones de muertos, en su mayoría musulmanes, aunque algunas fuentes cifran en 60 millones. La población de la región, originalmente de sesenta millones, se redujo a diez millones, debido a las muertes y a los refugiados que huyeron a otras comarcas. Desde mediados del siglo XIV hasta principios del siglo XV, las sucesivas masacres llevadas a cabo por Tamerlán Timur en el mundo musulmán oriental acabaron con la vida de 17 millones de personas.

La Conquista de América

La conquista de América (1492) por los europeos y la expoliación de ésta por sus herederos criollos ha provocado, aproximadamente, la muerte de alrededor de 100 millones de personas hasta la actualidad, entre matanzas, represiones y las múltiples enfermedades derivadas del encuentro intercultural.

Las Guerras de Religión en Francia

Las guerras entre católicos y los protestantes franceses de doctrina calvinista o hugonotes, entre 1562-1598, causaron la muerte de al menos 3 millones de seres humanos. Entre las masacres más recordadas se encuentra “La noche de San Bartolomé” (el 24 de agosto de 1572) en París cuando una gran cantidad de hugonotes fueron asesinados por los bandos católicos. Las rebeliones se extendieron por varias ciudades francesas, muriendo más de diez mil personas en todo el país en sólo una noche.


El descubrimiento de América provocó más de 100 millones muertes…
La caída de la dinastía Ming

La dinastía Ming reinó entre los años 1368 y 1644. La conquista manchú de China (1618-1644) produjo la muerte de no menos de 25 millones de personas.

Rebelión Taiping

La Rebelión Taiping fue una guerra civil con grandes connotaciones religiosas y sociales, que ocurrió en China entre los años de 1851 y 1864, en las que se enfrentaron las fuerzas imperiales de la dinastía Qing y el Reino Celestial de la Gran Paz, un estado revolucionario teocrático gobernado por un místico cristiano autodefinido como Mesias (inclusive declarándose hermano menor de Jesucristo y enviado de Dios para erradicar el culto al demonio). Las fuentes más fiables establecen en 20 millones las muertes provocadas por esta confrontación.

Guerras del Opio

Como consecuencia del aumento del consumo de opio en China (entre 100 y 150 millones de personas a comienzos del siglo XIX) monopolizado su comercio por el Imperio Británico, el gobierno chino lo prohibió, desembocando así la Primera Guerra del Opio (1839-1842) que perdería China y por la que ésta cedía Hong Kong a los ingleses. La Segunda Guerra del Opio (1856-1860) tuvo lugar después de que los chinos se negaron a ceder ante la presión británica de legalizar el opio y permitir el acceso a puertos en el interior. Se calcula que en 1880 las importaciones chinas del opio pasaban de las 6.500 toneladas al año y la población adicta en más de 15 millones. Según estimaciones de historiadores, en este período murieron cerca de 60 millones de chinos.


Joseph Stalin
fue responsable de la muerte de 40 millones de personas
Leopoldo II en el Congo

Leopoldo II, entre los años 1835-1909, dictó normas por las que expropiaba a los pueblos congoleños de todas sus tierras y recursos, e incitaba a su ejército privado, la Fuerza Pública, a someter a la población a los trabajos forzados. Si no cumplían eran asesinados, violados o en otros casos les cortaban las manos, orejas, narices, senos y los decapitaban, matándolos igual que a sus familias. Se calcula que al menos 10 millones de personas perdieron la vida en estos años. Leopoldo murió en el 1909, pero durante su reinado, la población del Congo se redujo de 30 a 9 millones de habitantes.

Primera Guerra Mundial (1914-1918)

Se estima que el coste humano de esta guerra fue de 23 millones de muertos, 9 millones de los cuales eran militares y el resto civiles. En esta cifra se incluye el millón y medio de armenios que fueron masacrados por orden del gobierno turco laico liderado por Enver Pashá a partir de 1915 en Anatolia y Siria. También se incluyen los 10 millones de civiles rusos que murieron.

Joseph Stalin

Joseph Stalin, dictador de la Unión Soviética entre 1924-1953, fue responsable de la muerte de 40 millones de personas, entre purgas, hambrunas, colectivizaciones forzosas y limpiezas étnicas de ucranianos, chechenos, etc. Otros 4 millones de rusos murieron por la paranoia del “zar rojo” en autotitularse “estratega militar” y tratar de conducir las operaciones en los primeros meses de la invasión nazi a la Unión Soviética. Entre 1932 y 1933 provocó la muerte de 7 millones de personas por hambruna al cortar los suministros de elementos básicos con el deseo de erradicar el espíritu de independencia del estado georgiano.

Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

La Segunda Guerra Mundial resultó en aproximadamente 60 millones de muertos en el mundo, 25 millones de los cuales eran militares y el resto civiles. La Unión Soviética tuvo 23 millones de muertos por efectos de la guerra con la Alemana nazi y Japón. El Holocausto, o persecución y asesinato sistemático organizado, provocó la muerte aproximadamente 6 millones de judíos por el gobierno nazi y sus colaboradores. La bomba atómica lanzada por EE.UU. sobre Hiroshima produjo la muerte de 120.000 causó otros 70.000 heridos. La lanzada sobre Nagasaki causó 40.000 muertes y 25.000 heridos. Entre 1940 y 1945, los aliados descargaron sobre Alemania un millón trescientas cincuenta mil toneladas de bombas. En la ciudad alemana de Dresden se produjo la mayor concentración e bombardeos. En total, los aliados arrojaron sobre Dresden en menos de 14 horas de bombardeo un total de 4.000 toneladas de explosivos y bombas incendiarias.

Masacre Francesa en Argelia

Entre 1956 y 1962 las fuerzas armadas de Francia y sus servicios de inteligencia asesinaron a un millón doscientos mil argelinos durante la Guerra de Liberación de ese país norteafricano.

La Guerra de Vietnam (1964-1975)

La guerra de Vietnam enfrentó a los EE.UU. y el gobierno de Vietnam del Sur por un lado, contra Vietnam del Norte y las guerrillas comunistas que actuaban en Vietnam del Sur por otro. Esta guerra supuso la muerte de 58.000 americanos (según cifras oficiales) y 224.000 survietnamitas. Del otro bando, 6 millones de vietnamitas, entre civiles, la mayoría, y soldados.

El líder Pol Pot planificó la muerte de 2 millones de camboyanos…
Mao Zedong

En 1949, bajo el liderazgo de Mao, el Partido Comunista se hizo con el poder en la China continental. Con ello se introduce el comunismo en China, donde los planteamientos del marxismo-leninismo se caracterizan por intensas campañas de reafirmación ideológica, que provocarían grandes conmociones sociales y políticas en China, como el Gran Salto Adelante y especialmente la Revolución Cultural. Las cifras estimativas del número de muertes que ocasionaría a consecuencia de hambrunas y represiones varían entre 10 y 70 millones de personas.

Camboya y Pol Pot

El infierno está en la tierra y se llama Camboya.

Este país, de 8 millones de habitantes en 1975, se convirtió en un campo de concentración, en el que todas las actividades eran planificadas por el Partido, dirigido por Pol Pot. Los sentimientos humanos eran despreciados y considerados un pecado de individualismo, el canibalismo se convirtió en costumbre por la hambruna. En solo tres años y ocho meses, más de 2 millones de muertos para una población total de 8 millones.

La Masacre de Ruanda

En 1994, el gobierno hutu de Ruanda temía una invasión de los tutsis que habían sido antes exiliados, por lo que distribuyó garrotes, machetes y azadas entre los habitantes, que aniquilaron en sólo 100 días a 800.000 tutsis, el 75% de su población. Este genocidio terminó cuando los tutsis tomaron la capital, que en represalia mataron, al menos, a 25.000 hutus…

  • 49 millones, Segunda Guerra Mundial (siglo 20)
  • 40 millones, bajo Mao Tsetung en China (siglo 20)
  • 40 millones, Conquista de los Mongoles (siglo 13)
  • 40 millones, Conquista Indigena Norte y Sudamerica (siglo 15-siglo 19)
  • 36 millones, Revuelta An Lushan (siglo 8)
  • 25 millones, Caida dinastia Ming (siglo 17)
  • 20 millones, Rebelion Taiping (siglo 19)
  • 20 millones, Bajo Jose Stalin (siglo 20)
  • 19 millones, Trata de Esclavos Africanos a paises Arabes (siglo 7-siglo 19)
  • 18 millones, Trata de Esclavos a las Americas (siglo 16)
  • 17 millones, Conquista islamica de la India (siglo 14)
  • 17 millones, India Britanica (siglo 19)
  • 15 millones, Primera Guerra Mundial (siglo 20)
  • 9 millones, Guerra Civil Rusa (siglo 20)
  • 9 millones, Matanza culto hindu Thuggee (siglo13-siglo19)
  • 8 millones Caida Imperio Romano (siglo 3- siglo 5)
  • 8 millones, Liberacion del Congo (siglo 19-siglo 20)
  • 7 millones, Guerra de los 30 anos (siglo17)
  • 6 millones, Holocausto Judio por los Nazis (siglo 20)
  • 5 millones, guerras civiles varias Rusia (siglo 16-siglo17)
  • 4 millones, Guerras Napoleonicas (siglo 19)
  • 3 millones, Guerra Civil China (siglo 20)
  • 3 millones, Guerras civiles francesas de religiones (siglo16)

El Genocidio Mapuche

Traición y Crimen en las Tierras Australes

FINANCISTA DEL GENOCIDIO

“Con Valdivia entraron, en 1541, un cura y 3 clérigos: Diego Pérez, Juan Lobo y Rodrigo González Marmolejo. El primero se volvió poco tiempo después al Perú con una regular fortuna, habiendo vendido a Valdivia al contado los bienes que tenía en Chile. Juan Lobo, que era a la vez un esforzado guerrero, tuvo encomienda de indios y beneficiaba lavaderos de oro, y fue uno de los que prestaba dinero a Valdivia en sus apuros para enviar a pedir nuevos socorros al Perú. Rodrigo González Marmolejo primer cura y más tarde primer obispo de Santiago, tuvo también encomienda de indios, y tenía crianza de caballos, que le daba buen provecho, y fue además uno de los prestamistas de Valdivia en varias ocasiones”.

SU PARTICIPACION CRIMINAL DIRECTA

“En el 1600 se creaba una Junta de guerra al interior del Consejo de Indias, este consejo tenía a su cargo la dirección militar, económica y administrativa de la guerra en contra de nuestra nación. Este consejo estaba compuesto por cardenales, obispos y teólogos además de civiles. De esta manera la Iglesia no solo participaba del genocidio sino que además la dirigía en sus más mínimos detalles, resulta ilustrador de lo anterior la carta enviada por Fray Reginaldo de Lizárraga al rey a propósito de la guerra de Arauco y su manera de hacerla más eficaz.
“Vuestra alteza se sirva de una vez concluir con ella, y ahorrarse mucha gente y gastos de vuestra real hacienda, porque enviar cada año socorro, todo se gasta y es de poco efecto””.

SUSTENTO IDEOLOGICO DEL GENOCIDIO Y LA USURPACION

“El Papa Paulo V, tratando de dar un impulso al robo y al genocidio de que éramos objeto, resolvió conceder indulgencias a los colonizadores que hacían la guerra contra los mapuches. Citemos a modo de ejemplo: “Ansí mismo -escribía García Ramón-, se recibió el breve de las grandísimas indulgencias que Su Santidad concedió a los que servimos a Vuestra Majestad católica en esta guerra, lo cual se estima y venera por obra de más piedad y bien que podíamos recibir, con que quedan los soldados tan contentos y animados que es para dar gracias… yo quedo con esto contento en sumo grado por que echo de ver por ello que está ya justificada la guerra que aquí se hace a estos bárbaros”.
Como podrán apreciar no se trató de sólo de faltas y omisiones sino de crímenes espantosos en los que estuvo directa e indirectamente involucrada la Iglesia Católica con el objetivo de usurpar nuestras tierras y someter a nuestro pueblo”.

Referencia

Meli Wixan Mapu


La Guerra Sucia
Soldados de Cristo en el Siglo XX
por Elias Bernard

En esta página recibimos comentarios muy a menudo diciéndonos que el odio y el crimen cristiano son cosas del pasado y que los cristianos han cambiado. Otros dicen que son los hombres los malos o que lo dijo un Papa hace mucho tiempo.

Estas personas parecen solamente leer nuestros capítulos de historia antigua y aparentemente deciden saltar la historia moderna. Parecen no leer sobre la Segunda Guerra Mundial ni sobre el genocidio de Ruanda ni el de Argentina. Es por eso que herencia Cristiana les trae Crónicas de la Guerra Sucia – Soldados de Cristo en el Siglo XX en nuestra sección de Historia de los Grandes Genocidios. Este breve viaje a través de la pesadilla Argentina demostrara que la Iglesia Católica y el presente Papa tienen la misma ideología y modo de operación de exterminio contra sus oponentes que todos los cristianos de toda la historia.

Le pedimos que compare estos hechos recientes con los hechos históricos relatados en Herencia Cristiana y el final de evaluar toda la información y las referencias pregúntese ¿Existe alguna diferencia ideológica entre los cristianos de todas las épocas?

Para este país sud americano Católico por ley, la pesadilla del ultimo genocidio en su territorio comienza el 24 de marzo de 1976.

Este país habiendo engendrado grandes genocidas y déspotas de talla mundial como Rosas, Roca y Perón poco se hubiera creído que los mas grades monstruos de la historia Argentina estaban aun por venir. Ese día los comandantes de las tres fuerzas armadas derrocan al gobierno legalmente elegido de Isabel Perón.

Videla, Massera y Agosti inauguran así su reich de terror, sin precedentes en la historia Argentina. Antes de terminar esta historia su estela de muerte seria 30,000 desaparecidos, miles de encarcelados, exiliados, destrucción de la educación publica y de los hospitales y para coronar sus crímenes una invasión extranjera a un territorio de un país democrático. Tal fue la desfachatez de estos criminales que para esta ultima agresión injustificada mandan como lideres a los más grandes genocidas domésticos, Astiz y Menendez, ya hartos de la sangre de sus victimas locales ampliaban sus horizontes hacia victimas de ultramar.

24 de marzo: asumen los asesinos

Ceremonia de la usurpación del poder

Seis meses antes del golpe de estado el Vicario General del Ejercito Monseñor Victorio Bonamin en su Homilía ante el Ejercito del día 23 de Septiembre de1975 ya dejaba vislumbrar el futuro miserable de esta nación. Él dice:

“¿No querrá Cristo que algún día las FF.AA. estén más allá de su función? El Ejército está expiando la impureza de nuestro país… los militares han sido purificados en el Jordán de la sangre para ponerse al frente de todo el país…”

Sus plegarias al Señor, llegaron. Cristo si quiso que las Fuerzas Armadas estuvieran mas allá de su funcion.

Pasarían solo tres meses y el 29 de diciembre de 1975 para que Monseñor Tortolo, Presidente C. E. A. Vicario FF.AA. en un almuerzo en el Plaza Hotel ante la Cámara Argentina de Anunciantes profetizara:

“… se avecina un proceso de purificación… “

(la palabra holocausto significa purificacion)

Una semana después…

Monseñor Bonamin en su homilía del 5 de enero de 1976 en la Iglesia Stella Maris alienta a los soldados del Señor de esta manera:
“La Patria rescató en Tucumán su grandeza mancillada en otros ambientes, renegada en muchos sitiales, y la grandeza se salvó en Tucumán por el Ejército Argentino. Estaba escrito, estaba en los planes de Dios que la Argentina no podía perder su grandeza y la salvó su natural custodio: el Ejército…”

El día del golpe Monseñor Tortolo declara después de entrevistarse con el General Videla y el Almirante Massera la participación directa de la Iglesia Católica de esta forma:

“… si bien la Iglesia tiene una misión específica, hay circunstancias en las cuales no puede dejar de participar así cuando se trate de problemas que hacen al orden específico del Estado…”

Con estas palabras deja cementada la complicidad entre Iglesia y Gobierno De Facto. Sacerdotes que desobedecieron las ordenen de sus superiores fueron ejecutados por traición de la misma manera que un soldado regular del ejercito es fusilado por cometer el mismo acto. Es por esto que es incorrecto hablar de Iglesia de los Opresores e Iglesia de los Oprimidos. La primera tenia su postura bien establecida y la prueba es que ni los sacerdotes traidores se salvaron. La segunda fueron simplemente sacerdotes que traicionaron a su institución y fueron prontamente ejecutados.

Una vez consolidada la alianza, el Coronel Juan Bautista Sassian declara orgullosamente el día 10 de abril de 1976

“… el Ejército valora al hombre como tal porque el Ejército es cristiano…”

El 11 de Mayo de 1976, Monseñor Bonamin bendice las armas en el acto de ascenso a generales de brigada de Arturo Corbetta, Rodolfo Reinoso y Juan Bautista Sassiain, en presencia del Gral. Videla Dice:

” Señor Dios de los ejércitos en cuyas manos está el destino de los pueblos: escucha la oración que te dirigimos implorando Tú bendición sobre estos sables y estas insignias y, en especial, sobre los nuevos generales del Ejército que las reciben como signo de la función y el poder que hoy asumen. Saben que su vida de soldado en cumplimiento de sus funciones específicas no está ni debe estar separada de Tu Santa Religión. Estos hombres comparten la misma fe de Tu Iglesia y la quieren vivir a través de la actividad y el servicio propio de la vocación militar que les enseñaste. Como soldados del Evangelio están dispuestos a sacrificarse dando la vida por los hermanos a ejemplo de Cristo, están de parte de la justicia y de la paz, comprometidos por Tu gracia y Tu fuerza a restablecer la armonía del amor, esa armonía quebrantada en nuestro suelo patrio por quienes, según lamentaba el salmista, gritan ‘guerra’ cuando todos decimos ‘paz’ …”

Estas declaraciones no dejan ni una sola duda sobre la alianza entre iglesia y estado. Noten el espíritu que demuestra un fin común y el doble discurso al final.

El 1 de mayo de 1976 el Documento de la Conferencia Episcopal Argentina trata de justificar el proceso contra el pueblo como así también la eliminación de sacerdotes traidores. El asesinato de ciudadanos y la instalación de campos de concentración la denomina “cortes drásticos que la situación exige” y califica a los curas traidores como aquellos que “buscara con pretendidas razones evangélicas implantar soluciones marxistas…”

El párrafo completo dice:

“… hay que recordar que sería fácil errar con buena voluntad entre el bien común si se pretendiera que los organismos de seguridad actuaran con pureza química de tiempos de paz, mientras corre sangre cada día, que se arreglaran desórdenes, cuya profundidad todos conocemos, sin aceptar los cortes drásticos que la situación exige; o no aceptar el sacrificio, en aras del bien común, de aquella cuota de libertad que la coyuntura pide, o que se buscara con pretendidas razones evangélicas implantar soluciones marxistas…”

A esta altura de lectura recibimos quejas como: “pero estos Monseñores y Obispos podrían haber actuado independientemente del Papa y de la Organización Católica”

Felizmente el Nuncio Papal, Monseñor Pío Laghi nos clarifica la historia el día 17 de junio de 1976 declarando las metas en común entre el genocida General Videla y el Santo Padre Juan Pablo II de esta manera:

“… Hay una coincidencia muy singular y alentadora entre lo que dice el Gral. Videla de ganar la paz y el deseo del Santo Padre para que la Argentina viva y gane la paz…”

Por supuesto ganar la paz significaba eliminar a toda competencia ideológica.

Diez días mas tarde el Nuncio declara en Tucumán provincia al norte del país:

“… el país tiene una ideología tradicional y cuando alguien pretende imponer otro ideario diferente y extraño, la nación reacciona como un organismo con anticuerpos frente a los gérmenes, generándose así la violencia… en este caso habrá de respetarse el derecho hasta donde se pueda…”

“… los valores cristianos están amenazados por la agresión de una ideología que es rechazada por el pueblo. Por eso cada uno tiene su cuota de responsabilidad, la Iglesia y las FF.AA.; la primera está insertada en el Proceso y acompaña a la segunda, no solamente con sus oraciones, sino con acciones en defensa y promoción de los derechos humanos y la patria…”

El Nuncio como representante de un Estado extranjero habla de su aliado, las fuerzas Armadas Argentinas y la guerra contra el enemigo común . Por otra parte el Nuncio Papal en su doble discurso se “olvida” que el Vaticano había condenado a los derechos humanos 91 años antes como un principio anticristiano. Mas adelante los discursos eclesiásticos nos demostraran que la ideología que realmente querían combatir era la democracia y los derechos humanos y no necesariamente el comunismo como se dice.

Diez años después de los hechos descubrimos a quienes realmente se combatía, durante una misa de Córdoba dijo:

“… los seudo héroes que encarnan la revolución francesa en nuestra patria desintegran la tradición hispanoamericana; la trilogía francesa de igualdad, libertad, fraternidad es totalmente subversiva…”

Aquí podemos ver que lo que realmente se combatía era la democracia, la libertad de expresión y los derechos humanos. En esta pagina muchas veces nos han dicho que lo que dijo el Papa León XIII en sus encíclicas eran cosas del pasado, pero no es así. Compare lo anterior con lo siguiente:

“la libertad irrestricta del pensamiento (!) y el hacer saber sus pensamientos no es un derecho del ciudadano” [Leo XIII, Immortale Dei, 1885]

“es ilegal demandar, defender u otorgar incondicionalmente la libertad de pensamiento, la libertad de hablar y la libertad de religión como si estos fueran derechos dados por la naturaleza al hombre.” [Leo XIII, Sapientiæ Cristianæ, 1885]

“La libertad de culto es la peor de la libertades, no puede ser suficientemente maldecida o aborrecida, liberty of the Press,” [MC151, emph. orig.]

Aquí podemos ver que la denuncia y combate contra la democracia por parte de la Iglesia Católica no es cosa del pasado sino esta mas vigente que nunca. Como hemos visto a través de las eras y como vamos a poder reafirmar mas adelante el antisemitismo, la discriminación y el autoritarismo son parte intrínseca de la filosofía cristiana.

La Aprobación y Conducción del Vaticano
El apoyo no fue solamente moral sino también directo y participativo. La Embajada del Vaticano en Argentina mantenia las listas de las miles de personas que fueron torturadas y desaparecidas durante la Guerra Sucia.
El Cardenal Italiano Pio Laghi, quien respondia directamente al Papa Juan Pablo II en aquel momento, admitio abiertamente a la prensa Argentina que tenia conocimiento directo de casi 6000 casos de personas desaparecidas. Mas tarde en 1995 se conocio que su propia oficina, la Iglesia Catolica Argentina y el Papado mantuvieron listas secretas de muchas de las 30,000 personas que murieron en los campos de concentración argentinos.
Durante estos años un sacerdote de nombre Richards, un argentino irlandés de tercera generación quien editaba un periodico catolico para la comunidad irlandesa recuerda dos veces haber consultado las famosas listas del Embajador del Papa y las de la Iglesia Argentina. El Padre Richards relata su descubriento del macabro sistema en el cual el Ejercito Argentino obedientemente reportaba constantemente toda la información tan rápido como ocurría a la Embajada del Vaticano. La oficina de Pio Laghi sabia exactamente quien estaba vivo y quien estaba muerto.
Otras listas secretas fueron compiladas por Adolfo Tortolo, como asi tambien por Monseñor Grasselli quien confeccionaba las listas como Vicario del Ejercito. En estas listas mantenia alrededor de 2000 nombres los cuales marcaba con una cruz cuando los infelices morian. El mismo Gracelli cuenta el caso de un joven quien servia en el ejercito como soldado reclutado y quien pensaba casarce tan pronto lo liberaran de sus obligaciones. Él desapareció siendo tadavia un soldado y su novia desesperada visito a Grasselli en su carácter de Vicario del Ejercito. Grasselli toma toda la información necesaria para su ubicación y diez dias mas tarde llama a la joven dándole la buena noticia que su prometido se encontraba con vida en un campo de concentración de la ciudad de La Plata. Cinco dias mas tarde Grisselli pone una cruz junto a su nombre y llama a la desafortunada novia.

La Guerra Sucia y los Valores Cristianos

El proceso de demonización del enemigo continua aun más, en relación directa con la escalada de violencia. Como esto fue una guerra civil, la demonizacion no solo sirvió para darle coraje a los soldados sino también para anestesiar moralmente a la población.

“… el enemigo vive en nuestro interior y lo que es más grave, está alojado en el interior de muchos argentinos. Por eso nuestro trabajo debe ser total: debe abarcar el cuerpo y el espíritu… estamos en una guerra casi civil que no hemos declarado y que nos han declarado…”

Es importante aclarar que nadie puede justificar a aquellos que habían usado la violencia para atentar contra el orden democrático y legal. Hasta con esos criminales no se justifica la tortura y campos de concentracion, pero un estudio a fondo de la guerra sucia nos muestra que aunque estos fueron eliminados por las acciones militares al cabo de pocos meses, los represores continuaron las matanzas contra los verdaderos enemigos del Gobierno De Facto y la Iglesia. Estos verdaderos enemigos de la dictadura y de Dios eran aquellos que pensaban y avocaban el orden democrático y los ideales constitucionales. Un par de años después de la vuelta al orden constitucional el Padre Manuel Beltrán durante la Misa de FAMUS dice:

“… con la democracia llegó el destape anticlerical, el auge de la droga, la delincuencia y la pornografía…”

Videla es un verdadero soldado cristiano

Videla actuó dentro de las normas de la religión cristiana.

Él mismo dice:

Los que dicen que soy hipócrita, que cómo puede comulgar, y esas cosas… No hay contradicción en mí. No hay dualidad en absoluto. Esto daría para hablar toda una tarde, es una cuestión filosófica. Yo digo que soy religioso y no creo ser hipócrita. No es contradictorio lo que la religión me impone y el deber que el Estado me imponía.

Videla no solament fue un ser guiado por Dios, sino también todos los genocidas de la época, como nos recuerda el Monseñor Bonamin el 10 de Octubre de 1976 cuando en Tucumán y junto al General Bussi dice:

“… La Providencia puso a disposición del Ejército el deber de gobernar, desde la presidencia hasta la intervención de un sindicato…”

¿Se necesita mas bendición que esto?

Solo una semana después, el 17 de Octubre de 1976, Monseñor Tortolo en sus palabras de clausura de la “Semana de religión y moral”, donde se otorgaron premios a la “virtud militar” define claramente los tintes religiosos del conflicto de esta forma:

“… soldados, hay dos alterativas: ser fieles o traidores a Dios y a la Patria. Los paños tibios o los medios términos no corren en esta hora del mundo…”

Solo habían dos alternativas ser soldado del Señor o traidores al Señor. ¿Después de esto pueden negar su posición la Iglesia Genocida?

Para reafirmar la posición, pocos días después, el 29 de Octubre de 1976 Monseñor Tortolo Declara que el soldado de la guerra sucia es un soldado cristiano de esta forma:

“… hay gente católica que ha recibido la confirmación, que se alza contra la Nación Argentina, destruyéndola. Cuando quienes la defienden reaccionan contra esa actitud destructiva, dicen que ellos son los perseguidos, tergiversan el espíritu y la mentalidad de Cristo…. Dios habita el alma del soldado que va con Cristo y por Cristo a cumplir con su deber, rechazando a quienes se alzan contra el país…”

Hasta años después en diciembre del 82 el General Cristino Nicolaides en el discurso de despedida ante el pase a retiro de Mons. Bonamín. Dijo:

“… Cuadros y tropas lo recibían sedientos de su prédica, sustento imprescindible para afrontar los esfuerzos y superar las incomprensiones… su consejo aseguraba definitivamente el buen rumbo de la espada… es un auténtico soldado de Cristo y de la Patria…”

El General sabia muy bien a quien servia. Si General, eran soldados de Cristo.

El Antisemitismo: Ingrediente Fundamental en Cualquier Inquisición

Como en todas las inquisiciones anteriores, los filósofos, librepensadores, dueños de libros, amantes de la libertad y científicos fueron las victimas de los soldados de Dios. También es obligatorio incluir entre las victimas a los judíos, porque sin judíos muertos una matanza no es digna de llamarse una batalla para el Señor.

Como es de esperar en la Guerra Sucia hay ejemplos de sobra. Aquí citamos algunos casos como fueron investigados y presentados en el libro Nunca Más.

Según el testimonio de R. Peregrino Fernández, oficial de la Policía Federal y miembro del grupo de colaboradores del Ministro Harguindeguy, se conoce que:

«Villar (Alberto, luego Jefe de la Policía Federal) y Veyra Jorge Mario, Principal de la Policía Federal) cumplían las funciones de ideólogos: indicaban literatura y comentaban obras de Adolfo Hitler y otros autores nazis y fascistas» .

Esta ideología llevó a una especial brutalidad en el trato de los prisioneros de origen judío. En el C.C.D. La Perla, Liliana Callizo (Legajo N° 4413) «escuchaba los gritos de Levin cuando lo golpeaban e insultaban por ser judío…» ; Alejandra Ungaro (Legajo N° 2213) relata que luego de ser golpeada, sobre todo en la espalda y la cabeza «me pintaron el cuerpo con svásticas en marcador muy fuerte» . En el C.C.D. El Atlético «represor que se hacía llamar “el gran führer” hacía gritar a los prisioneros: “¡Heil Hitler!” y durante la noche era normal escuchar grabaciones de sus discursos» (D. Barrera y Ferrando&emdash;Legajo N° 6904).

En el reconocimiento realizado por esta Comisión el 24-5-84 en el centro clandestino OLIMPO, el testigo Mario Villami (Legajo N° 6821) señaló el lugar donde estaba la sala de situación y dijo:

«Vi una cruz svástica puesta sobre una pared y hecha en papel pintado» .

De otros testimonios surge también la admiración e identificación con el nazismo,

«Cuando nos golpeaban nos decían: “¡somos la Gestapo!» (Reyes, Jorge -Legajo N° 2563, C.C.D. Regimiento 1° Patricios).

Esta admiración podría ser una causa para aumentar el castigo, como describe Elena Alfaro (Legajo N° 3048), detenida en el Centro Clandestino de Detención EL VESUBIO:

«Si la vida en el campo era pesadilla para cualquier detenido, la situación se agravaba para los judíos, que eran objeto de palizas permanentes y otras agresiones, a tal punto que muchos preferían ocultar su origen, diciendo por ejemplo que eran polacos católicos» .

O bien, podía ser también motivo para aliviar los sufrimientos de las víctimas. Como ocurrió con Ruben Schell (Legajo N° 2825), quien estuvo prisionero en el Centro Clandestino de Detención Pozo de Quilmes y que por su ascendente alemán corroborado por su fisonomía, vio mejorado su trato. Después de una larga sesión de tortura, «Coco» o «El Coronel» al interrogarlo le dijo textualmente: «escuchame Flaco, ¿qué hacés vos entre esta manga de negros?, si con esa pinta tendrías que ser un S.S. (haciendo referencia a los servicios de inteligencia del nazismo) y me muestra una cruz svástica que tenía tatuada en el brazo» , ordenando que desde ese momento le dieran bien de comer, como efectivamente ocurrió. «A partir de ahí no soy más torturado» , agrega Schell.

En el allanamiento realizado en la casa de Eduardo Alberto Cora (Legajo N° 1955), secuestrado junto con su esposa, «después de destruir todo lo que encontraron, los represores escribieron en la pared la leyenda “Viva Cristo Rey” y “Cristo salva”. Algunos allanamientos y operativos se hicieron al grito de “¡Por Dios y por la Patria!” » .

Los represores se sentían dueños de la vida y de la muerte de cada prisionero: «Cuando las víctimas imploraban por Dios» , los guardias repetían con un mesianismo irracional «acá Dios somos nosotros » (Reyes, Jorge Legjo N° 2535).

A la detenida Nora Iadarola (Legajo N° 1471) le hicieron repetir quinientas veces «Viva Videla, Massera y Agosti ¡Dios, Patria y Hogar!»

Su crimen fue Pensar

«Si al salir del cautiverio me hubieran preguntado: ¿te torturaron mucho?, les habría contestado: Sí, los tres meses sin parar.»

«Si esa pregunta me la formulan hoy les puedo decir que pronto cumplo siete años de tortura» (Miguel D’Agostino – Legajo N° 3901).

En la casi totalidad de las denuncias recibidas por esta Comisión se mencionan actos de tortura. No es casual. La tortura fue un elemento relevante en la metodología empleada. Los Centros Clandestinos de Detención fueron concebidos, entre otras cosas, para poder practicarla impunemente.

La existencia y generalización de las prácticas de tortura sobrecoge por la imaginación puesta en juego, por la personalidad de sus ejecutores y de quienes la avalaron y emplearon como medio.

Al redactarse este informe existieron dudas en cuanto a la adopción del sistema de exposición más adecuado para este tema con el objeto de evitar que este capítulo se convirtiera en una enciclopedia del horror. No encontramos sin embargo la forma de eludir esta estructura del relato. Porque en definitiva ¿qué otra cosa sino un inmenso muestrario de las más graves e incalificables perversiones han sido estos actos, sobre los que gobiernos carentes de legitimidad basaron gran parte de su dominio sobre toda una nación?

Por último, no ignoramos-y nos conduele-la desgarradora impresión que la cruda exposición que aquí hacemos, producirá en las víctimas y sus familiares, a su vez damnificados. Sabemos del dolor que causa el acabado conocimiento de esta barbarie.

Apoyo Total al Régimen

Ya para finales del 76 la Iglesia podía estar segura que los Represores ganarían, es por esto que dieron su abierto apoyo al Gobierno De Facto. Las plegarias de los Obispos se alzarían al Señor para pedir la seguridad y bienestar de los genocidas.

Navidad 1976

Carta de Navidad de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) al General Videla

“… con motivo de las próximas fiestas navideñas y para expresar nuestros férvidos y cordiales votos de una feliásima Navidad… unidos pues a su Excelencia y a quienes le acompañan en la dura y riesgosa tarea de servir a la patria aun a costa de la propia vida, esta Comisión Permanente saluda a su Excelencia con la más distinguida consideración y la promesa de humildes y diarias oraciones al Señor..”
Ya para el año 1977 la cooperación era mutua. En mayo de ese año Monseñor Ildefonso Sansserra de San Juan por iniciativa del presidente Videla, la C. E. A recibió a los generales Viola jefe de Estado Mayor del Ejército, Jáuregui y Martínez (responsables de los servicios de inteligencia). Al finalizar la reunión Monseñor informó a la prensa.

“… los señores militares nos informaron con amplitud sobre la situación actual del país en el marco de la actividad defensiva y ofensiva contra la guerrilla subversiva que se nos ha impuesto desde adentro y afuera de nuestro territorio… al término de la exposición de los generales hubo un intercambio de ideas en un clima verdaderamente cristiano y patriótico…”
Como demuestra la cita anterior todo era considerado en un clima cristiano y patriótico. Existía una verdadera alianza y hasta se podría decir que los genocidas eran defensores de la fe de igual modo que eran defensores de la patria. En diciembre del 77 Monseñor Bonamin en una conferencia en la Universidad Nacional del Litoral dice:

“es una lucha por la República Argentina, por su integridad, pero también por sus altares… esta lucha es una lucha en defensa de la moral, de la dignidad del hombre, es una lucha en defensa de Dios… por ello pido la protección divina en esta guerra sucia en que estamos empeñados…”
¿Podría tomarse la declaración anterior como una prueba que fue una Guerra Santa?

Durante el próximo año se sentirían tan triunfantes que hasta el Monseñor Sansierra se daba el lujo de bromear. El 31 de enero del 78 dijo:

“… yo voy a la cárcel y me dejan salir siempre. Nunca me quedo adentro…”
Las Investigaciones
Durante el año 77 se sintieron fuertes y triunfantes y la Iglesia tenia razón de gozo…
El 20 de Noviembre de 1977, Monseñor Bonamin Declaraba como partidario del gobierno de esta forma:

“… si pudiera hablar con el gobierno le diría que debemos permanecer firmes en las posiciones que estamos tomando: hay que desestimar las denuncias extranjeras sobre desapariciones…”

El 26 de mayo de 1978 Monseñor Romulo Garcia de Mar del Plata defendía a la represión de una manera cristiana orwelliana:

“… las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos son campañas improvisadas y organizadas por quienes niegan la libertad…”

¿Quién le negaba la libertad a quien?
En el año 1979 comenzada a sentirse la presión extranjera debido a las violaciones de los derechos humanos. Investigaciones internacionales estaban descubriendo el reino del terror.
El 11 de septiembre de 1979, el Monseñor Octavio N. Densi, Obispo auxiliar La Plata y Rector Universidad Católica Argentina, se siente personalmente afectado por las actividades de las investigaciones internacionales y dice:

“… la CIDH no debería haber venido, el gobierno con gran generosidad la ha aceptado… una comisión extranjera no debería venir a tomarnos examen…”

“… la Argentina es uno de los países donde hay más tranquilidad y donde los derechos humanos están más respetados. No veo que en este momento en la Argentina se encarcele, se mate, se atropellen los derechos humanos… “

¿ Monseñor no era pecado mentir tan descaradamente? Bueno, si apañaron asesinatos en masa, mentir seria poco ¿no?

Monseñor Guillermo Bolaffl de Rosario es más agresivo el día 13 de septiembre de 1979 al decir:

“… cada país debe regular los derechos humanos, no deben ser los extranjeros (la CIDH) los que nos vengan a indicar lo que tenemos que hacer…”

¿Por qué se sentiría tan ofendido el Monseñor si no tenia nada que ocultar? Note como el Monseñor habla como gobierno.

Para mostrar el apoyo del Vaticano a los impostores en el gobierno Monseñor Parodio destinado en el Vaticano en su visita a Mar del Plata declara:

“… ahora se comprende mejor a la Argentina… en Europa hay quienes siempre buscan lo negativo… aquí el rostro de la Argentina se ve más positivamente…”

Las Justificaciones y los Elogios entre Aliados

Ya para diciembre de 1979 los crimines eran muy grandes para ocultar y empezaban a reconocerlos y justificarlos. Monseñor Antonio Quarradno de Avellaneda, futuro presidente CEA y cardenal de Bs. As dice:

“… en una situación de guerra, los argumentos y los límites éticos entran en un cono de sombra y oscuridad…”

En marzo de 1981 Monseñor Banamin en la Casa Rosada y junto a Videla dice:

“… los miembros de la Junta Militar serán glorificados por las generaciones futuras…”

Sin Palabras.

En abril de 1982 Monseñor Miguel Medina, vicario General de las FF.AA. declara:

“… Algunas veces la represión física es necesaria, es obligatoria y como tal, lícita…”
Si Monseñor sabemos que la guerra, la tortura y el genocidio son parte necesaria, obligatoria y licita para mantener la supremacía de Iglesia y eliminar toda competencia como se ha demostrado a través de los siglos.
Ya justificado el genocidio domestica los represores se embarcarían en planes más ambiciosos como la invasión de colonias extranjeras.

Y la payasada entre militares y curas lego al punto de que en el 11 de agosto de 1982 después de haber sufrido las humillantes y justas derrotas en el Atlántico Sur, Monseñor Medina declara:

“… es un honor para la Argentina tener la calidad de estas FF.AA….”

Payaso. (perdón a los payasos es una forma de decir)

Llamado a la Impunidad

El 19 de noviembre de 1982 Monseñor Juan Carlos Aramburu, Arzobispo de Buenos Aires cardenal declara al “Il Messagero” de Roma.

“… en Argentina no hay fosas comunes y a cada cadáver le corresponde un ataúd. Todo se registró regularmente en los correspondientes libros…”

Si Monseñor Aramburu, los Nazis de Alemania también sacaban fotos y mantenían meticulosos registros de sus victimas. Hasta el ultimo diente que le sacaban a sus victimas quedaba ampliamente documentado.

Ya para abril del 83, con el país en crisis y con la justicia a la vista Monseñor Quarradno declara.

“… es necesaria una ley que yo llamo de olvido, porque sino, no le veo solución. Si no es así, se envenenará más la sociedad Argentina…”

¡Que fácil! ¡Cuantas veces he escuchado personalmente en ese país decir a los buenos cristianos –que los muertos entierren sus muertos- como forma de dejar en la impunidad a muchos crímenes mediante el olvido! El pueblo que no tiene memoria merece sufrir una y otra vez las mismas atrocidades.

EL 15 de abril podemos ver una especie de revisionismo cuando Monseñor Quarradno declara:

“… no hay que dejarse engañar, hay supuestos desaparecidos que están fuera del país…. hay gente que no figura en las listas, que están en otros lugares de América Latina indocumentados y pasan para mucha gente como si fueran desaparecidos… si son indocumentados y están fuera del país, por algo será, pero me consta que los hay..”

¿Eso justifica a todos los muertos y torturados? Me recuerda a los Nazis que dicen que los judíos muertos durante la Segunda Guerra Mundial no fueron 6 millones sino muchos menos. Un torturado o un hombre tirado desde un avión en movimiento al Río de la Plata fueron muchos. Que curiosos el doble estándar cristiano que solo valora la vida de los suyos.

El 2 de mayo Moyo Monseñor Quarradno declara ante la ley autoadmistia:

“… es valiente y está bien hecha… las protestas individuales de algunos obispos argentinos sobre el contenido del documento son individuales y en consecuencia no pueden ser tomadas en cuenta como la opinión de la CEA…”

Esto pone bien en claro que los sacerdote que se opusieron a la masacre y el crimen actuaban personalmente y no por orden de la organización. La organización Católica era parte de la represión. Ya habíamos visto como estos traidores habían sido eliminados.

Al asumir como presidente constitucional el Doctor Raúl Alfonsin, el Documento de la C. E. A. “Democracia, responsabilidad y esperanza” dice:

“… el episcopado argentino pudo no acertar todo lo que dijo e hizo. Los obispos somos hombres limitados; pero podemos afirmar que siempre procuramos obrar y hablar de acuerdo a los dictados de nuestra conciencia de pastores…”

HIPÓCRITAS!!! Mentirosos

Prudentes como Serpientes

Muchos sacerdotes se quedaron con sed de sangre y guerra. Se sentían frustrados al no haber podido aniquilar a todos sus opositores como en las inquisiciones y genocidios de antaño.

El 23 de enero de 1984 el Monseñor Carlos Mariano Pérez de Salta dijo:

“… hay que erradicar a las Madres de Plaza de Mayo y a los organismos de derechos humanos que pertenecen a una organización internacional, lo mismo hay que terminar con la exhumación de cadáveres NN que es una infamia para la sociedad…”

Monseñor Ud. ya tuvo la oportunidad de aniquilar, matar y robar niños. Usted y todos los cristianos como Ud. son la infamia de la sociedad.
Pero la infamia no termina allí, el 30 de julio de 1984 el racista e infame represente de Cristo P. Christian Von Wernich, capellán de la Policía de Bs. As y actual párroco en Bragado declara a la revista “Siete Días”.

“… que me digan que Camps torturó a un negrito que nadie conoce, vaya y pase, pero cómo iba a torturar a Jacobo Timerman, un periodista sobre el cual hubo una constante y decisiva presión mundial… que si no fuera por eso!…”

Ud. capellán es un asco y me siento avergonzado que pertenezca a la raza humana. ¿Pertenecerá?

Monseñor Plaza fue siempre fiel a sus principios. El 21 de mayo de 1985 declara sobre el juicio a los excomandantes asi:

“… es una revancha de la subversión y una porquería. Se trata de un Nuremberg al revés, en el cual los criminales están juzgando a los que vencieron al terrorismo…”

Este carácter murió en 1989.

Mentira e Hipocresía

El 23 de Octubre de 1991 “La Nación” informa:
“Todos se sintieron llamados por el Papa. Festejo en la Nunciatura.”

“El presidente Menem y el nuncio apostólico Ubaldo Calabresi brindaron con champaña por los trece años del papado de Karol Wojtyla. A cincuenta metros del sillón Luis XV en el que hablaban los dos, los ex presidentes Videla y Viola mantenían un diálogo junto a los ventanales de la Nunciatura. En el mismo salón conversaban Leopoldo Galtieri, Basilio Lami Dozo y Emilio Massera. La senadora Saadi conversaba con el obispo Jorge Casaretto y después con Gerardo Sofovich…”

El Papa apoyo todas las actitudes criminales de todos los Obispos, Monseñores y otros curas varios en la Argentina. Cuando un grupo de familiares viajo al Vaticano pidiendo ayuda para encontrar a sus seres queridos el Papa no los atendió.

Hay gente que merece ser cristiana.

Durante el resto del año 1995 adoptaron una posición de astucia y negación. Son buenos apóstoles de Jesús, porque Jesús mismo les enseño

Mateo 10:16

He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

El 7 de marzo de 1995, Monseñor Emilio Bianchi di Cárcano y Vicepresidente CEA declara:

“… si algún capellán aprobó la desaparición física de personas o sostuvo que la Iglesia la apoyaba, pecó gravemente…”

Al otro día, la CEA declara:

“… si algún miembro de la Iglesia hubiera avalado con su recomendación o alguno de esos hechos, habría actuado bajo su responsabilidad personal, errando o pecando gravemente contra Dios, la humanidad y su conciencia…”

¡Que fácil lavarse las manos! Afortunadamente en este mundo globalizado tenemos memoria, documentación y acceso a información. Miramos y no olvidamos, no somos los súbditos y creyentes ignorante y empobrecidos con los cuales ustedes están acostumbrados a tratar.

La lista de letanías continua así:
25 de abril de 1995

Mons. Carmelo Giaquinta (Resistencia)

“Cuando ni una mosca se movía en la Argentina y los partidos políticos estaban todos silenciados, la Iglesia tuvo documentos vehementes… aunque faltaron gestos concretos que acompañaran esas palabras…”

27 de abril de 1995

Mons. Pío Laghi

Declaraciones desde EE.UU.

¿Cómo iba a suponer que estaba tratando con monstruos, capaces de arrojar personas desde los aviones y otras atrocidades semejantes? Se me acusa de delitos espantosos por omisión de ayuda y de denuncia cuando mi único pecado era la ignorancia de lo que realmente sucedía…”

“…Cuando la muerte del obispo Angelelli, le hablé al general Suárez Mason pidiendo un avión para ir a La Rioja, diciéndole que quería saber la verdad, si eran ellos los que lo habían matado. Me dijo que no, que era un accidente y lo mismo me repitió el cardenal Primatesta, que fue conmigo a La Rioja…”

Pero realmente la Iglesia Católica no se arrepiente de sus actos criminales, además ¿Porque habría de arrepentirse si actúa dentro de la moral de su organización?

El 2 de mayo de 1995 Monseñor Edgardo Storni de Santa Fe declara:

“… La Iglesia no necesita hacer ningún examen de conciencia y mucho menos pedir perdón a la sociedad Argentina…”

TODOS ESTOS CRÍMENES SIGUEN IMPUNES EN LA ARGENTINA HOY

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